La generacion pingüino


Los estudiantes secundarios están de vuelta, ya no hay duda, este movimiento que tuvo su pick en los 80 para luchar en contra de la dictadura y que luego se disgrego hasta casi desaparecer en los noventas, lamentablemente a mi me toco vivir esa época, ya volvió para quedarse.

Comenzó a principio de esta década con una para mi casi excusa, el pase escolar, no digo que no se una buena razón, pero la gran cantidad de disturbio, de marchas que hubieron y su intensidad parecía que estuvieran peleando por algo mucho mayor. Recuerdo especialmente unas realizadas en Valparaíso donde prácticamente se tomaron todo el plano de la ciudad, bloquearon las calles con grandes basureros metálicos y pusieron en jaque a carabineros...

Durante esta época lo que mas me llamo la atención fue su organización, absolutamente anárquica, no tenían dirigentes, solo voceros, lo que sacaba de quicio a los representantes del gobierno ya que todas la decisiones tenían que ser tomadas en asambleas masivas y en cada reunión se encontraban con voceros distintos.

Este año la cosa es diferente, el movimiento ya tomo cuerpo definitivamente, no solo se discute el ya recurrente pase escolar, si no también la PSU, su dependencia de las municipalidad y la jordana escolar completa, criticando de paso toda la reforma educacional, y ahora no están solos, los profesores de los establecimientos están con ellos. Emblemáticas han sido las tomas del ya mítico Liceo de Aplicación y del Instituto Nacional, verdaderos emblemas del movimiento en los ochenta.

Ojalá que esto no quede solo en las reformas estudiantiles y que se transforme en una verdadera vía a través de la cual los secundarios puedan manifestar sus opiniones al país sobre temas que les parezcan relevantes y/o transcendentes para el futuro del país, por que ellos, ya esta mas que claro, si tienen algo que decir.

Por mi parte solo puedo ver este movimiento con envidia, a mi me toco vivir unos noventas abúlicos, llenos de represión y sin verdadera identidad, el mayor acto de protesta que me toco fue una improvisada protesta en contra de las pruebas nucleares en muroroa, nadie entro a clases después de un recreo, se dijeron algunos discursos por alta voz y luego un pequeño grupo nos fuimos a la cancha de fútbol para seguir con nuestra “protesta“, luego todos entraron a clases y por alguna extraña razón estaban todos cagados de susto, ¡una mierda¡, ni siquiera teníamos centro de alumnos.

En fin, hasta ahora llevan las de ganar, no han echado pie atrás y el gobierno tarde o temprano tendrá que ceder, vamos que se puede digo yo.

Smog


¿Que hermosa vista no?, lamentablemente eso que se ve no es neblina, no, es smog. Desde principio de los noventa y con el advenimiento de nuestra supuesta democracia se comenzó a hablar de la descontaminación de nuestra ciudad, discusión que se dio en todas la grandes capitales del mundo en los ochenta, Londres y Tokio fueron grandes ejemplos de políticas drásticas y eficientes para mejorar la calidad de vida de su población.

El plan ideado por la concertación en el año 92 proponía que en un lapsus de 8 años se acabaría totalmente con la contaminación, esto para año 2000, ya en el 96 se dijo que era imposible cumplir con este plazo, luego se puso como nueva fecha el año 2004, para el 98 se dijo que este tampoco se lograría y se dejaron de poner fechas, es decir, se olvido el tema.

No fue parte del debate presidencial del año pasado y no es prioridad en la agenda de gobierno y a nadie parece importarle mucho, no existe un gran movimiento ciudadano que presione al gobierno a tomar medidas y que vele por su cumplimiento, es cosa de ver lo que ya han logrado los secundarios al poner el tema de la educación en el tapete nacional, y ni siquiera se vislumbra algo parecido en este tema.

Parece que la gente ya se acostumbro a vivir intoxicada o simplemente cree que no se puede hacer nada al respecto, lo cual es absolutamente falso. Las ya nombradas Londres y Tokio lo lograron, y eso que en su momento llegaron a estar peor que Santiago, muchísimo peor...

Entre las medidas mas efectivas tomadas por estas ciudades fue sacar definitivamente las industrias pesadas, cosa que en chile se propuso en los noventa pero que hasta ahora no se han atrevido a hacer, solo se dieron franquicias tributarias que no tuvieron el efecto esperado. Se les ah echado la culpa a todo, incluso a los cerros, que Santiago es un caso excepcional en el mundo, pura patrañas, todas las grandes ciudades han vivido casos de contaminación similares, la diferencia es que algunas lo han solucionados y otras no. Es mas, la polución ya se esta dejando ver, y sentir, en algunas regiones, como es el caso de Temuco o Concepción, o sea, no son solo los cerros, incluso en un momento se propuso botar el manquehue para mejorar la ventilación, sin olvidar los aviones de Lavín que rociaron la cuenca de Santiago para supuestamente producir lluvia.

Y el problema no parece mejorar, se ha hablado de reforestación, para oxigenar y limpiar el aire, pero, ¿donde esta el gran parque que Santiago necesita?, ahora con la puesta en marcha del nuevo portal bicentenario se tapara una de las principales vías de ventilación, en vez, claro está, de construir un gran parque en ese lugar y no regalarselo a las inmobiliarias. La justificación ha sido que se hará un parque de 20 veces el tamaño del forestal, ¡pero si el forestal es apenas una plaza grande¡, dista mucho de las 245 hectáreas que podrían llegar a ser, y eso si que sería una gran diferencia.

Incluso las normas de medición están controladas para que el problema no se vea tan terrible, en Santiago cuando se supera el nivel 100 es considerado como bueno, siendo que en otras parte del mundo esto representaría una alerta ambiental, pero de ser de la misma manera acá pasaríamos en pre-emergencia y emergencia lo que sacaría a relucir los reales alcances de la situación. Ni hablar de tomar en cuanto los indices de salud de la población.

Vivimos en una ciudad tóxica y nuestros cuerpos se están intoxicando, tenemos el derecho a vivir en un lugar libre de polución y no estamos siendo respetados en esto, lo tenemos que poner como prioridad nacional, como ya dije no afecta solo a Santiago, por que si no lo hacemos nosotros parece que no lo hará nadie, por que el asunto no se va arreglar solo, pero claro, hoy día llovió y mañana los mas seguro es que ya no se hable del tema. ¿Que tiene que decir el intendente al respecto?, ¿el ministro del interior?, ¿nuestra tan valorada presidenta?, ¿han dicho algo?.

Dolor comercial


En mi reciente acercamiento al genero documental eh reparado en algo, que me ah hecho pésimo, así es, por que de los buenos documentales que andan dando vuelta cual es mas terrible y apocalíptico que el otro, basta nombrar “La pesadilla de Darwin“ o “Las tortugas también vuelan“ como para darse cuenta de lo hecho mierda que esta el mundo, o tal vez sea lo que esta vendiendo en este momento.

En el primero vemos a un país entero, Tanzanía, inmerso en la hambruna, devastados por el Sida, donde la prostitución entre las mujeres llega a niveles masivos, en el que poseen un lago rico en alimentos, pero sorprendentemente el lago es propiedad de una empresa privada y le tienen que vender el pescado a ella, la cual a su vez lo procesa y lo exporta e Europa, dejando para consumo local las cabezas de pescado las cuales fríen y se las venden a los pescadores, ya que por ley ellos no pueden comer el pescado que sacan del lago. Y como si eso fuera poco, los aviones que se llevan el pescado vuelven cargados con armas para abastecer las guerras locales, armas compradas a países como Inglaterra, Francia y Estados Unidos, los mismo que dicen querer ayudarlos, ya que la empresa ya nombrada esta financiada por el Banco Mundial...

O “Las tortugas también vuelan“, en el cual un grupo de niños Kurdos desactivan minas antipersonales para luego venderlas y así comprar alimentos. El panorama no es muy alentador. Por otro lado está la vertiente mas disney del asunto, documentales para toda la familia, con superproducciones como “La marcha de los pingüinos“ o “La historia del camellos que llora“, películas que personalmente eh disfrutado mucho, pero que no me calientan.

En ambas vertientes eh encontrado algo extraordinariamente positivo y es que los documentalistas por fin han entendido que aparte de mostrar la realidad tienen que narrar una historia en la que, al igual que en la ficción, hay personajes principales, secundarios, plots, puntos de fuga, sub texto, contrahistoria, etc. A esto se debe, creo yo, la reciente invasión de documentales en las carteleras locales de muchos países y el caso mas extraños aún, digo para Chile, en el cual se han editado una gran cantidad de documentales en DVD, y aquí viene lo extraño, la gente los está comprando, un nuevo medio de difusión y financiamiento impensado hace un año atrás.

Pero el asunto que me llevaba a escribir este articulo es que todos los buenos documentales que eh visto me han dejado un poco hecho mierda, excepto los tipo Disney, claro está. Lo que me ah llevado a replantearme mi gusto por este genero, por que creo que recién ahora se esta planteando como un nuevo genero, hasta hace poco los documentales ni siquiera eran considerados películas, excepto, claro está, por los documentalistas.

Cobre, armas y excedentes


Bueno, el cobre sube y sube como nunca antes en la historia de nuestro país y llega la pregunta obvia, ¿que se va a hacer con los excedentes?, estamos hablando de unos 15.000 millones de dólares, que no es poco, cuyo destino al parecer decidirán un par de personas entre cuatro paredes.

No ah habido ninguna discusión nivel nacional sobre esto, la única idea hasta ahora ah sido ahorrarlos, cosa que me parece totalmente absurda, ¿como si no hubiera en que gastarlos?, ¿en que invertirlos?, ¿como si no nos faltara nada?, incluso se ah pensado en prestarle dinero a otros países, ¿como vamos a estar prestando plata?, disculpenme pero algo que no somos es un país rico.

Un solo ejemplo, la costanera norte costo alrededor de 500 millones de dólares, es decir, se podría construir con fondos públicos y sería gratis, o eventualmente cobrar para reinvertirlos en otras obras y no concecionarla por 20 años a una empresa española, que dicho de paso ya recupero la inversión, ¿o que tal la salud?, ¿la educación?, ¿no hay problemas ahí?, ¿no faltaba plata para los créditos universitarios?, ¿no se podría elevar el subencionamiento a los colegios públicos para acortar la histórica brecha que los separa de los colegios pagados?, ¿no falta un hospital en Isla de Pascua?...

Osea, hay donde invertirlos, en tecnología por ejemplo o en el alicaído sistema ferroviario y no seguir comprando trenes usados que no funcionan, o mejor, construir trenes, si nosotros, ¿por que no?, construir puertos, parques, dar mas dinero a la cultura, quitar el impuesto a los libros.

Otro problema es que por ley 1.500 millones tienen que ser destinados exclusivamente a la compra de armas, sería como si Chile comprara 3 submarinos mas o unos 25 F-16 nuevos, para que decir la reacción que tendrían nuestros vecinos, o comprar los 400 tanques que el ejercito quería, de todas maneras es excesivo.

En fin, 15.000 millones de dólares es mucho dinero y no se puede decir simplemente los vamos ahorrar para cuando las vacas estén flacas, en mi opinión ahora las vacas están flacas, ¿nadie ah pensado en mejorar las viviendas sociales para que ya no tengan que vivir 5 o 6 personas en 32 metros cuadrados?.